Siempre me he imaginado el mundo gris, pero lo divertido es que cada vez que abro los ojos por la mañana, comienzo a pintarlo de muchos colores según mi antojo. Me encanta agregar música donde no la hay, inventar pinceles para cambiar corazones rotos y crear agujas que remiendan heridas que no se ven. Incluso pongo abrigos azules donde existe frío que quema, y si estoy muy cansada, estampo sonrisas en tristes caras. Y cuando cierro los ojos al acostarme se van los colores y todo se vuelve gris.
Estas pequeñas ilustraciones grises son mis dulces pesadillas de algunos noches.
| Hada | Lo que encerramos en nuestros corazones |
|---|
| Moustruos | El secreto del amor |
|---|
| Nada | Una mente que no habla |
|---|
| Gemelas | Lo que cierra mis labios. |
|---|